Lo que estaba ahí todo el tiempo (la Luna) se vuelve visible de otra manera gracias a una intervención (la sombra de la Tierra). Paralelamente, el fotógrafo hace visible lo invisible (el detalle, el color, el movimiento) gracias a la técnica. El acto de fotografiar un eclipse es, simbólicamente, aprender a ver lo que ya estaba pero necesitaba el contexto adecuado para mostrarse.
Existen varias formas de fotografiarlo, aquí veremos 4 – sin decepciones cósmicas –
Nada te prepara realmente para la primera vez que te dispones a retratar un eclipse lunar.
Puedes leer todos los horarios, instalar las aplicaciones, memorizar las fases. Pero cuando llegas al lugar, el verdadero diálogo comienza con el cuerpo: el frío en las manos, el cuello que gira para no perder detalle, la respiración contenida mientras la Luna empieza a teñirse de rojo.
He fotografiado cielos durante más de treinta años y aún recuerdo esa primera vez. El momento en que la sombra de la Tierra —aparece como un PacMan cósmico— comenzó lentamente a comerse el disco plateado. Y ese color, ese rojo. No fue la imagen lo que me marcó, sino la espera. Esa hora y media en que el tiempo se estira y uno entiende por qué generaciones enteras vieron dioses y dragones ahí arriba.
Para que tú no repitas mis errores, aquí van cuatro formas de enfrentar el próximo eclipse. Pero antes, un pacto: ninguna de estas técnicas funcionará si no entiendes que estás fotografiando, sobre todo, la relación entre la Tierra y su sombra.

Un eclipse lunar ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, proyectando una sombra sobre la Luna. Durante la totalidad, la Luna adquiere un tono rojizo debido a la refracción de la luz solar a través de la atmósfera terrestre.
Fases del eclipse:
Penumbra: La Luna entra en la sombra exterior de la Tierra.
Umbra parcial: La Luna comienza a oscurecerse.
Totalidad: La Luna está completamente en la sombra de la Tierra, adquiriendo un color rojizo.
Fin del eclipse: La Luna sale de la sombra terrestre.

«Un eclipse total de luna es uno de los fenómenos naturales más espectaculares y accesibles para los fotógrafos. Capturar su belleza requiere entender tanto la ciencia como el arte.» Fred Espenak (Astrofísico y fotógrafo de eclipses)
Configuración de Cámara Paso a Paso para Eclipse Lunar
ISO: Comienza con ISO 100-400 para minimizar el ruido.
Apertura: Usa f/8 a f/11 para mayor nitidez.
Velocidad de obturación: Varía según la fase del eclipse:
Luna normal: 1/125 a 1/250 segundos.
Penumbra: 1/60 a 1/125 segundos.
Umbra parcial: 1/15 a 1/60 segundos.
Totalidad: 1 a 4 segundos.
Desactiva el enfoque automático para evitar errores.
Una buena receta para comenzar:
Los eclipses brillantes y coloridos se producen cuando la atmósfera superior de nuestro planeta es transparente, por lo tanto cada eclipse es diferente. Normalmente cuando tomamos fotos de la luna con un buen teleobjetivo, los detalles en la superficie no se alteran si le colocamos menos o más abertura, la visibilidad de los mares lunares – que son las manchas oscuras – dependen en gran medida del acercamiento de la imagen, por lo tanto lo que moveremos en el ciclo del eclipse será la velocidad de obturación. Cuanto más oscuro sea el eclipse, más lenta será la velocidad para registrarlo.
Por lo tanto esta es una ocasión genial para usar el modo de disparo de la cámara Bracketing u horquillado: Donde realizaremos en automático más de una fotografía pero cambiando el ajuste de exposición de cada una de ellas, sólo presiona el botón BKT, en algunas cámaras es más bien conocido como “Ajuste del modo EV”. Este ajuste comprende desde el -2 EV a + 2EV. Una imagen está subexpuesta, otra imagen está sobreexpuesta y otra con la iluminación normal.
Sin embargo, es probablemente más fácil de elegir el modo manual cuando se toman fotografías de la luna. Comiencen con la norma ISO 100, la abertura de f8 y 1/125 de segundo. Y realiza un disparo de prueba. A continuación, utiliza ensayo y error cambiando la velocidad de obturación hasta que pueda encontrar la mejor exposición que funcione para la composición sin sobreexposición de la luna.
Considera que esto es en cámara lenta:
Investiga el eclipse: Usa aplicaciones como Stellarium o PhotoPills para conocer la hora y posición exacta del eclipse.
Todo comienza cuando la Luna entra en la penumbra de la Tierra, pero al principio apenas se nota. Es como cuando el sol empieza a esconderse detrás de una nube muy delgada en un cielo bien contaminado por smog toxico. – Cualquier tarde en mi ciudad –
Después de una hora o un poco más, la sombra de la Tierra empieza a comerse poco a poco la Luna, – como un PacMan – y ahí es cuando el eclipse se vuelve realmente visible. Durante unos 60 a 75 minutos, la Luna se oscurece gradualmente hasta quedar completamente dentro de la umbra de la Tierra. En ese momento, ocurre la totalidad, cuando la Luna se pinta de rojo por la refracción de la luz en nuestra atmósfera.
Desde que la sombra empieza a notarse hasta que la Luna se vuelve totalmente roja, pasa más o menos una hora y media. Pero si cuentas desde el primer momento en que la Luna entra en la penumbra hasta que se vuelve roja por completo, el proceso puede tomar cerca de dos horas.
En total, un eclipse lunar completo puede durar entre 3 y 6 horas, desde el primer contacto con la sombra hasta que la Luna vuelve a brillar como siempre. Es un fenómeno que vale la pena disfrutar con calma, porque cada fase tiene su propia belleza.
Entonces tienes tiempo para hacer pruebas. Conforme el eclipse avance necesitarás exposiciones más lentas, en el caso de la penumbra, podrías tomar en cuenta los detalles de la luna con ISO 100, la abertura de f8 y 4” segundos, sobre la cantidad de luz en su parte aún no cubierta. Esto te dará un efecto de destello.
En cuanto a la totalidad no hay datos definidos – el brillo de la Luna totalmente eclipsada es demasiado impredecible. –
La Escala de Danjon es una escala que mide la luminosidad y color de la Luna eclipsada tomando en cuenta que la atmósfera terrestre, al presentar nubes y polvo en suspensión, refracta parte de la luz solar en el espectro del rojo.
0 Eclipse muy oscuro. Luna es casi invisible, sobre todo en la parte media del fenómeno y en la totalidad
1 Eclipse oscuro, gris o terroso oscuro: los detalles lunares son difíciles de distinguir.
2 Eclipse rojo oscuro o rojizo, casi siempre con una mancha muy oscura en el centro de la sombra; la zona exterior es bastante clara.
3 Eclipse rojo ladrillo, sombra frecuentemente rodeada por una zona gris o amarillenta bastante clara
4 Eclipse rojo claro o anaranjado, muy claro; zona exterior muy luminosa, azulada.
Durante la totalidad, la Luna adquiere un característico tono rojizo o cobrizo (a veces llamado «Luna de sangre») debido a la refracción de la luz solar a través de la atmósfera terrestre, que filtra los colores azules y permite el paso de los tonos rojizos.
Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha mirado al cielo y ha visto dioses, profecías y poesía en la Luna. Los eclipses han sido señal de cambio, inspiración de leyendas y pretexto para reuniones nocturnas donde se mezcla la ciencia con la mística.
Así que cuando estés ahí, con tu cámara lista, recuerda que no solo estás capturando un evento astronómico; estás atrapando un instante efímero que generaciones enteras han observado con asombro.
Ahora toma en cuenta el aspecto creativo:

1. La que todos podrémos intentar: Gran angular
La más democrática. Un trípode, un angular, y la ciudad o el paisaje como testigos. La primera vez que probé esta técnica en una azotea de la ciudad, el verdadero desafío no fue la Luna, sino las luces de los edificios. Ajusté todo, y aun así las velocidades largas me regalaron un barrido inesperado que, visto en retrospectiva, contaba mejor la historia: la ciudad dormía, el cielo ardía.
Configuración base: ISO 100, f/8, obturador de 4 a 5 segundos. Si el paisaje pide más luz, sube el ISO antes de forzar la velocidad.

2. La que requiere paciencia: Rastro de estrella
Aquí no buscas un instante, sino la memoria del movimiento. Una tarde, en un eclipse parcial, dejé el obturador abierto más de dos horas. Cuando revelé (sí, aún usaba película), la Luna había dibujado una línea curva sobre el paisaje. Era como si el cielo hubiera firmado la foto.
Necesitas modo Bulbo, un disparador y una brújula para orientar el encuadre. El movimiento de la Luna será el pincel; tú solo pones el lienzo.

3. La que engaña al tiempo: Exposición múltiple
En mis talleres, cuando alguien dice «quiero todas las fases en una sola imagen», sonrío. Porque eso es exactamente lo que hace esta técnica: apilar el tiempo. Cada 10 o 15 minutos, un disparo. Después, Photoshop junta las piezas. Pero el secreto está en la libreta de apuntes y la linterna de luz roja —como en la vieja escuela— para no olvidar qué configuración usaste en cada fase.

4. La que exige precisión: Teleobjetivo o montura motorizada
Aquí el pulso es tirano. Un colega una vez perdió la totalidad porque alguien caminó cerca de su trípode. La vibración, amplificada por los 300 mm, convirtió la Luna en una luciérnaga. Mi truco: un cartón frente al objetivo. Disparas, esperas un segundo a que el temblor se disipe, retiras el cartón. Ganas nitidez sin perder el instante.
«El principal error de los principiantes es intentar usar zoom digital en lugar de óptico, lo que degrada significativamente la calidad de imagen.» – Thierry Legault, astrofotógrafo premiado, entrevista en Sky & Telescope (2021)
Otra de las cosas comunes a cuidar es el vibrado que también se maximiza. Una persona caminando cerca, un tripié delgado o la misma vibración que queda después de que el botón de disparo se presiona, son factores que podrían echar a perder tu toma en el clímax del eclipse, donde recuerda que las velocidades son de segundos. En este último caso, podrías añadir unos segundos extras a tu toma y cubrir momentáneamente el objetivo con una hoja de cartón – sin tocar el objetivo – Por ejemplo, tomarás la fotografía con 1” segundo de obturación, f5.6 e ISO 400 en el total del eclipse. En este caso das 3” segundos de obturación, colocas el cartón frente del objetivo y disparas, esperas un segundo a que el vibrado del disparo aminore y alejas el cartón permitiendo la entrada de luz. Tendrás el segundo de exposición que necesitabas, con una menor cantidad de vibrado.
«La inteligencia artificial está permitiendo que los teléfonos capturen eventos astronómicos con calidad profesional, reduciendo la barrera de entrada para los fotógrafos aficionados» — Tony Hallas, Astrophotography: A Beginner’s Guide (2021).
Y ahora, mientras la Luna se despide, tal vez tu cámara tenga en su interior un pedazo del universo congelado en píxeles, una carta de amor del cielo nocturno.
💭 ¡Comparte tu experiencia fotográfica! ¿Ya has fotografiado un eclipse lunar? Cuéntanos en los comentarios qué técnica usaste y comparte tus mejores capturas. Si eres principiante, ¿cuál de estas 4 técnicas planeas probar primero? ¡Tu próximo eclipse te está esperando!
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